Donald Trump recién tuiteó una pista significativa sobre la forma en que opera su mente y cómo ve los objetivos de la política exterior estadounidense.

Citando al Secretario de Defensa Mark Esper, el presidente utilizó su plataforma de redes sociales para dar su propia actualización oficial sobre la crisis en Siria, la que él mismo inició dando luz verde al presidente turco Recep Erdogan para enviar sus fuerzas al norte de Siria y expulsar de la región a los ex aliados de Estados Unidos, los kurdos.

Después de un alboroto por esa decisión apresurada y unilateral, que provocó el rechazo incluso de sus facilitadores republicanos normalmente complacientes, y con la masacre de kurdos por parte de los turcos y sus aliados dejando sangre en las manos del presidente, Trump se apresuró a enviar al vicepresidente Mike Pence a Turquía para negociar un cese al fuego y tratar de minimizar las consecuencias de su traición incendiaria.

Ahora Trump está enviando un informe de progreso de autoservicio para decir “Mira, todo está arreglado ahora” y, al mismo tiempo, reveló sus verdaderos procesos de pensamiento sobre cómo enfoca al Oriente Medio.

Donald J. Trump: “” El alto el fuego se está manteniendo muy bien. Hay algunas escaramuzas menores que han terminado rápidamente. Nuevas áreas se están reasentando con los kurdos. Los soldados estadounidenses no están en combate o zona de alto al fuego. Hemos asegurado el petróleo”. Mark Esper, Secretario de Defensa. ¡Estamos terminando guerras interminables! “
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Hemos asegurado el petróleo“.

En una era de crisis climática, donde cada individuo pensante sabe que un rápido alejamiento de los combustibles fósiles es imprescindible para la salud futura del planeta y todas las formas de vida que lo habitan, Trump se jacta de asegurar el control estadounidense de las reservas de petróleo.

Con una visión del mundo atascada firmemente en el pasado nostálgico, el presidente está forjando irremediablemente la política exterior de Estados Unidos de un modo anticuado, ya que carece de la inteligencia y la visión para imaginar e iniciar un camino sostenible más allá de la primacía del petróleo.

Mientras el presidente se jacta de “Poner fin a guerras interminables“, envía simultáneamente tropas estadounidenses como mercenarios para proteger las instalaciones de producción de petróleo sauditas, en un acto sin precedentes de tratar al ejército estadounidense como peones desechables en sus juegos globales.

Intentando encubrir su desastre de política exterior con palabras tranquilizadoras, Trump ha alterado drásticamente el equilibrio de poder en el Medio Oriente, ha dejado la credibilidad de Estados Unidos como un aliado en ruinas, y continúa demostrando que su visión de la nación y de los avances del mundo está tan pasada de moda que solo conducirá a más desastres y traiciones como la que le acaba de hacer a los kurdos en el norte de Siria.