El depredador sexual en serie y violador acusado, tristemente llamado presidente Donald Trump, es conocido por su flagrante contacto con las mujeres, incluso en los entornos más públicos. Está claro que ni siquiera la presidencia le ha infundido una pizca de moderación, si estas publicaciones de Instagram son algo por lo que juzgar.

Una serie de fotografías publicadas en una cuenta pro-Trump parece mostrar al presidente echando definitivamente a perder una boda y luego tratando de besar a la novia mientras su esposo observa ensimismado.

Miriam Elder:
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La mirada en la cara del novio lo dice todo.

Mark Gongloff: “En el momento en que el alma abandona el cuerpo del novio”.
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Mientras que el presidente y sus defensores lo rechazarán sin duda diciendo que es un simple beso en la mejilla, la mirada grotesca en la cara del presidente mientras sus dedos se dirigen hacia los senos de la novia pinta un retrato horrible del líder de esta nación. Y ni siquiera se le pueden echar las culpas a los efectos del alcohol, pues ya sabemos que no bebe.

Una vez más, se nos muestra cómo el sentido de derecho de Trump a los cuerpos de las mujeres y el trato a las mismas como meros objetos sexuales, que existen únicamente para su placer, es un tema constante en cualquier examen del comportamiento de Trump, un producto de su misoginia internalizada y un sentido de la importancia de sí mismo salvajemente exagerado.

Las acusaciones de asalto sexual de Trump incluyen acariciar los senos de una mujer extraña sentada junto a él en un avión; tratar de besar a una mujer en un elevador en la Torre Trump durante un día laboral; e intentar violar a una periodista de la revista PEOPLE mientras su esposa embarazada estaba arriba.

Su incapacidad para controlarse a sí mismo y su absoluto desprecio por los límites personales de las mujeres son más que deplorables, pero lamentablemente son rasgos demasiado familiares entre los viejos hombres blancos conservadores. El hecho de que todavía ganara las elecciones a pesar de su historia ampliamente publicitada de depredación sexual es una acusación a una parte importante de la sociedad estadounidense en su conjunto.

Los usuarios de las redes sociales, por su puesto, tuvieron un día de picnic con las fotos:

matt: “En el momento en que el novio se dio cuenta de que los rumores y las acusaciones eran reales”.

Mark Gongloff: “viéndolo en retrospectiva, invitar al chico de “agarrarenlas por el coño” a mi boda * no * fue una gran idea”.
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