En los últimos cuatro años, numerosos funcionarios han entrado y salido de la administración Trump en lo que equivale a un desfile interminable de payasos, tontos y oportunistas. A menudo se vieron obligados a dimitir en algún estado de sórdida desgracia y, con frecuencia también, simplemente fueron despedidos por no decirle a nuestro impetuoso presidente lo que quería oír.

Una funcionaria que de alguna manera se las ha arreglado para mantener su control sobre el poder — presumiblemente porque es terrible en su trabajo y el Partido Republicano quiere destripar el departamento que ella dirige — mismo que ella también odia, es la secretaria de Educación Betsy DeVos.

Desafortunadamente para la heredera multimillonaria que actúa como funcionaria de educación, ahora se encuentra bajo el microscopio. Politico informa que la Oficina del Fiscal Especial, la agencia independiente encargada de supervisar la Ley Hatch, ahora está investigando a DeVos por posiblemente violar esa misma ley, que prohíbe la mayoría de las formas de actividad política abierta por parte de los empleados del poder ejecutivo con excepciones para el presidente y el vicepresidente.

DeVos parece haberla violado al aparecer en Fox News al atacar al nominado demócrata Joe Biden. Posteriormente, el Departamento de Educación abusó de sus recursos oficiales para difundir el segmento al compartirlo en su página de Youtube. En el clip de principios de septiembre, DeVos difama a Biden por querer derogar sus políticas de “elección de escuela“, un eufemismo favorito utilizado por los republicanos que quieren sacar tanto dinero y tantos niños del sistema de educación pública como sea posible.

“Hoy les ha dado la espalda a los niños de los que estamos hablando y se ha vuelto a favor del sindicato de maestros y lo que tienen que decir y lo que tienen que exigir y es realmente vergonzoso”, afirmó descaradamente DeVos.

DeVos está lejos de ser la primer funcionaria de Trump en ser investigada por la Ley Hatch. Como  señala Politico, al menos otros 12 funcionarios de la administración han sido acusados ​​por la Oficina del Fiscal Especial de violar la ley. En última instancia, la mayoría de los incidentes se consideraron demasiado leves para ser remitidos.

La exconsejera de Trump, Kellyanne Conway, fue la única funcionaria acusada de una violación lo suficientemente atroz como para pedirle al presidente Trump que actúe. Como era de esperar, nuestro líder increíblemente corrupto se negó a tomar medidas disciplinarias.

Si bien parece poco probable que DeVos enfrente consecuencias reales por sus acciones bajo esta administración, dada la afición del presidente por ignorar por completo la ley cuando es conveniente para él o sus compinches, sigue siendo crucial que este tipo de violaciones se exponga y registre.

El pueblo estadounidense merece una explicación completa de la infracción de la ley de esta Casa Blanca y la historia merece saber lo que hicieron estos hombres y mujeres ignominiosos.