Muy pocas veces es bueno sentir placer por la desgracia ajena, pero es sumamente gratificante ver el vigor con el que los partidarios de Trump se vuelven solitarios y humillan públicamente a los políticos que sienten que los traicionan.

Desde que Trump asumió el cargo, Lindsey Graham ha tratado de desempeñar el papel de perro faldero adulador al mismo tiempo que intenta mantener sus pretensiones de ser un “Republicano de Principios” (???¿¿¿), lo que lo lleva a romper con el presidente mucho más a menudo de lo que su base considera aceptable.

Pero Graham también se ha degradado felizmente en nombre de Trump, abusando públicamente de su posición en el Senado para iniciar una investigación política sobre el hijo de Joe Biden, Hunter, por sus negocios en Ucrania y defendió los esfuerzos del presidente para solicitar o inventar pruebas incriminatorias para tratar de difamar al entonces nominado demócrata Joe Biden y su familia.

Después de adular y ser recadero del presidente durante cuatro años, la invasión del edificio del Capitolio y la más escasa de las amenazas a su persona ha demostrado ser la gota que colmó el vaso para Graham.

El senador de Carolina del Sur rompió públicamente con Trump el miércoles por la mañana, declarando que Trump  “necesita entender que sus acciones eran el problema, no la solución” y criticó los esfuerzos de Trump para revertir los resultados electorales como “exagerados, inconstitucionales, ilegales y que han estado mal para el país “.

Esto no resultó ser popular entre los fanáticos de Trump, quienes recompensaron sus años de servir lamiendo las botas de un presunto hombre fuerte autoritario acosándolo en el aeropuerto, gritándole “¡TRAIDOR!” mientras él caminaba por el aeropuerto.

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Daniel Lippman: Una fuente envía este video de un grupo de partidarios de Trump que acosa hoy al senador Lindsey Graham en el aeropuerto Reagan y lo llama en voz alta un “traidor” después de que rompió públicamente con Trump a principios de esta semana.

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Durante las primarias republicanas del 2016, Lindsey Graham tuiteó que “si nominamos a Trump, seremos destruidos … y lo mereceremos“.

Después de pasar los siguientes cuatro años haciendo todo lo posible para hacer casi todo lo que Trump le pidió que hiciera, sin importar cuán hipócrita o corrupto fuera, ser acosado por un grupo de matones abucheadores es lo mínimo que Graham merece por acomodarse y ser un perro faldero obediente al peor presidente que ha visto nuestra nación.

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NOTA DE LA REDACCIÓN: Hordas trumpistas en Florida también estuvieron frente a la residencia de otro de los grandes indeseables del partido republicano, el Senador Marco Rubio, profiriendo amenazas y jurando no volver a votar por él. Y este último aspecto lo han reiterado igualmente con respecto al congresista republicano Mario Díaz Balart. Estos dos han sido grandes defensores de Trump, pero para los supremacistas eso ya no cuenta si en esta hora final no “murieron” echando un pie en tierra junto a su gran y querido líder.