En una de sus habituales, cansadas y prácticamente inútiles ruedas de prensa sobre la mayor pandemia de las últimas décadas, el actual y “genial” inquilino de la Casa Blanca recomendaba inyectarse desinfectante y usar luz ultravioleta para acabar con el coronavirus, dejando estupefactos a sus consejeros científicos.

Luego la hizo aún peor cuando intentó justificarlo diciendo que había sido algo sarcástico, pero enredó más las cosas y no sólo nadie le creyó, sino que provocó muchas más dudas sobre su verdadero estado mental.

Sin embargo, los que sí se tomaron en serio las recomendaciones del Dr. Clorito fueron sus muy descerebrados seguidores. No habían transcurrido muchas horas de su alocada recomendación y ya la la cadena ABC reportaba que los centros de emergencias de estados como Maryland se habían abarrotado de llamadas preguntando por el uso de desinfectante para luchar contra el coronavirus.

Según esta cadena, más de cien en apenas unas horas, lo que obligó a las autoridades de ese estado a emitir una alerta advirtiendo de lo obvio: que nadie siga los consejos del presidente de Estados Unidos.

El departamento gestionó por teléfono nueve casos por exposición al Lysol, diez relacionados con la lejía y once con otros productos de limpieza del hogar en un período de solo 18 horas.

El Centro de Control de Envenenamientos no especifica qué tipo de exposición hubo en estos casos, si fue por contacto con la piel o ingeridos, pero sí informa que ninguno requirió de admisión a un hospital ni desembocó en ningún fallecimiento. Hasta ahora.

Los datos del Centro muestran un importante aumento con respecto a los que se manejaron en el mismo periodo de 18 horas en 2019, en el que se atendieron dos casos relacionados con la lejía y trece relacionados con productos de limpieza del hogar.

Tras el revuelo generado, el presidente de Estados Unidos reaccionó como mejor sabe: mintiendo. Aseguró que todo era un comentario sarcástico que pretendía poner a prueba a la prensa.

Esperemos que la advertencia de la marca Lysol, otras provenientes de diversas fuentes y el revuelo armado en las redes sociales prevenga a los seguidores de Trump de seguir sus consejos. Aunque, bueno, ya sabes que ellos son impredecibles.