Recién ayer, la primera dama Melania Trump celebró el aniversario de su iniciativa #Ser Mejor, el hilarantemente hipócrita esfuerzo que lanzó con el objetivo autoproclamado de combatir el acoso cibernético.

O bien el hecho irónico de que actualmente está casada con un presidente de los Estados Unidos que regularmente acosa y se burla de sus oponentes en Twitter, mientras distribuye a diestra y siniestra absurdas teorías de conspiración queda fuera totalmente de la comprensión de ella, o ella misma es un troll tan grande como su esposo.

Francamente, es sorprendente que Melania se haya mantenido, ya que todas las señales parecían indicar que su matrimonio es frío y sin alegría, en contraste con la relación amorosa y saludable entre el Presidente Barack Obama y la Primera Dama Michelle. Melania está viviendo con un monstruo, y sus esporádicas manifestaciones públicas de repudio a Trump muestran que ella está consciente de ese hecho.

Ahora, nos han onsequiado con otro incidente similar. Justo después de que ella anunció el nombre de Trump en el evento de ayer, el público entró en una ronda entusiasta y aduladora de aplausos.

En lugar de esperar a que la misma se extinguiera naturalmente, Melania se alzó sobre los aplausos y de inmediato pidió a todos que se sentaran. La repentina y tersa indicación parece haber sido específicamente para detener el aplauso. Dado el amor ególatra y bien documentado de Trump por la adulación, para la Primera Dama que arruinó su diversión esto más bien parece ser un signo intencional de falta de respeto.

Uno solo puede imaginar la conversación que ellos hayan podido tener después del evento, pero no es demasiada imaginación suponer que el presidente perdió la calma en privado. Si hay una cosa que odia por encima de todo, es que alguien más le está robando la atención. Si bien Melania no es una buena persona en esta saga y será recordada por su complicidad con esta administración desastrosa, podemos poner un poco de alegría en el hecho de que desinfle un poco las velas de su marido, aunque sea por un momento.

Aquí abajo puedes ver el clip del suceso:

Aaron Rupar: “Melania Trump no le dió a su audiencia de Ser Mejor la oportunidad de aplaudir a su marido”.

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