La Administración Trump quiere hacer creer que el preocupa el pueblo iraní. Sin embargo, todo lo que está haciendo y el enorme embargo económico que está promoviendo a quien más afecta es al pueblo iraní. Para nadie es un secreto que hay dos motivaciones esenciales: desbaratar un acuerdo promovido por la Administración Obama y un tema de poder regional, sobre todo en lo relacionado con el petróleo. Sin embargo, esta historia nos demuestra que también hay intereses políticos oscuros moviéndose detrás del telón. Y lo curioso es que a ambos lados de la cuerda, se beneficia Trump.

Las preocupaciones legales y las quejas éticas sobre los negocios de la Organización Trump, que se utilizan para comprar favores e influencia con la Casa Blanca, han perseguido al presidente desde el día en que asumió el cargo, pero ahora las acusaciones han dado un giro profundamente perturbador con consecuencias sumamente graves.

La Representante Alexandria Ocasio-Cortez se lanzó a Twitter recientemente para hacer sonar las alarmas sobre una exclusiva en el Washington Post de un experto respecto a Trump y ganador del Premio Pulitzer, David Farenthold, quien obtuvo la información detallada de quién se hospedó en el Trump International Hotel en Washington DC y por cuánto tiempo.

El invitado de más larga estancia resulta ser un jeque iraquí hambriento de poder, Nahro al-Kasnazan, que pasó casi un mes en una suite en el Hotel Trump. Él quiere ser presidente de Irak algún día, y es un gran partidario de la guerra con Irán que el asesor de seguridad nacional de Trump, John Bolton, y el resto de la burbuja de la política exterior neoconservadora están tratando de provocar.

Cuando se le contactó para hacer comentarios, al-Kasnazan argumentó débilmente que su visita, que costó decenas de miles de dólares, fue solo porque había “oído hablar de este nuevo hotel de Trump en Washington, DC, y pensó que sería un buen lugar para quedarse“. Algunos especulan que si al-Kasnazan pudiese llegar al poder con la ayuda de EEUU sería un títere a dsiposición de la administración republicana y un arduo promotor de los inteseres específicos de la familia Trump en la región.

Alexandria Ocasio-Cortez: “Parece que las personas poderosas están tratando de sobornar al Presidente respecto a la guerra”.

David Fahrenthold: “NUEVO: obtuvimos documentos filtrados que detallan más de 1,200 estadías diferentes en el hotel de Donald Trump. Aquí está el invitado que se quedó más tiempo: un jeque que quiere ser presidente de Irak, y que quiere que Estados Unidos ataque a Irán.
Pasó 26 noches en una suite.
.


.

Eso es difícil de creer. Los reporteros han profundizado en lo que sucede en el Trump International Hotel, y es obvio, gracias al flujo constante de dignatarios extranjeros y funcionarios de la administración que se abren paso por sus puertas giratorias, que el Presidente no solo obtiene enormes ganancias de quienes buscan el oído del Presidente, sino también que es muy probable que tenga efectos en las decisiones políticas.

A medida que Bolton y sus amigos golpean el tambor de la guerra, es profundamente inquietante saber que los extranjeros ricos y ambiciosos están usando el Trump Hotel para comprar favores con el presidente, especialmente con una agenda tan atroz en juego.