Trump ha dicho más de 25,000 mentiras verificadas por el Washington Post en sus casi 4 años de Presidencia, aun un promedio de 2 mentiras por cada hora que ha pasado despierto. Pero ahora, el mismo cínico que engañó al público estadounidense respecto a los riesgos de la pandemia del coronavirus, que se burló del uso de máscaras y que es el culpable directo de la muerte de cientos de miles de estadounidenses por pura apatía e incompetencia, parece que ha contraído el COVID- 19.

El anuncio se hizo por él mismo en Twitter, y agregó que la Primera Dama Melania también contrajo el virus, el que a menudo tiene consecuencias fatales. Luego de esto, la Casa Blanca ha ido dando algunas informaciones muy básicas a cuenta gotas.

Y en medio de todo este drama, los republicanos maestros de la hipocresía, siempre dispuestos a participar en discusiones de mala fe si se les da la oportunidad, inmediatamente comenzaron a regañar a los liberales, diciendo que todos deberíamos desearle lo mejor al presidente. El mismo presidente que especuló que un enemigo político y héroe de este país ya estaba en el infierno poco después de su muerte ahora tiene derecho a una simpatía incondicional según el Partido Republicano. (NO NOS FASTIDIEN).

Si, como alguien que ha visto a este hombre malvado infligir una crueldad inimaginable a los elementos más vulnerables de nuestra sociedad durante los últimos cuatro años, estás luchando por encontrar cualquier deseo de que Trump se recupere de su enfermedad, considera las próximas elecciones como el momento cumbre para desahogarte.

Hoy todos los estadounidenses dignos y buenos reconocen que es crucial que Trump mejore para que Joe Biden pueda demolerlo en noviembre. Solo entonces el pueblo estadounidense podrá enviar una señal a otras naciones de que no estamos definidos por el trumpismo, que queremos lo mejor para nosotros y el mundo. Una paliza electoral también tiene la ventaja adicional de humillar a Trump. Cualquier cosa menos que eso lo dejaría ir fácilmente.

Una vez sentado esto, no se puede esperar una simpatía genuina, especialmente cuando se considera el comportamiento de este presidente. Imagina por un momento el tipo de regodeo indirecto en el que Trump estaría involucrado en este momento si fuera Joe Biden quien tuviera COVID-19. Sus subalternos estarían golpeando al candidato demócrata, alegando que el virus significa que es demasiado débil físicamente para asumir el cargo. Recuerden la forma en que insistieron y hablaron sobre la salud de Hillary Clinton en el período previo a las elecciones de 2016.

De hecho, no hay necesidad de especular sobre cómo Trump discutiría la salud de un enemigo político en una situación similar porque hay un tuit para refrescar las memorias. En el 2014, Trump tuiteó que el presidente Obama tenía la “responsabilidad personal de visitar y abrazar” a todos los estadounidenses que contrajeron el ébola. En otras palabras, Trump fantaseó públicamente con que Obama contrajera el ébola. ¿Podemos dejar de fingir que este hombre merece algo más que nuestro desdén?

Donald J. Trump: ¡El presidente Obama tiene la responsabilidad personal de visitar y abrazar a todas las personas en los EE. UU. que contraigan el ébola!

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