Perdido en el bullicioso discurso público sobre la escapada secreta del senador Ted Cruz a México y si era aceptable o no menospreciar al personaje de Rush Limbaugh el día en que murió (es decir, reconocer que el mundo es un lugar mejor ahora) estaba el ex abogado de Trump y ex alcalde de Nueva York Rudy Giuliani compartiendo una historia grotescamente lasciva sobre la vez que Limbaugh y Giuliani habían mirado lascivamente a una mujer inclinada en un torneo de golf de beneficiencia.

Mientras estaba en el podcast “War Room” del ex estratega de Trump Steve Bannon, el viejo y repulsivo parásito contaba con entusiasmo cómo “en el campo está Michelle Wie y se está preparando para jugar al putt … Ahora, Michelle Wie es hermosa. Mide 6 pies [de alto] y tiene una postura extraña para el putt… Se inclina completamente y se le ven las bragas. ¡Y la prensa se estaba volviendo loca!

Fue tan inapropiado y asqueroso que incluso un par de fanáticos depravados como Bannon y su otro invitado, Eric Greitens (el ex gobernador de Missouri que renunció después de un escándalo de agresión sexual ) se sintieron visiblemente incómodos.

¿Está bien contar ese chiste? No estoy seguro”, finalizó Giuliani, cuyo cerebro podrido lo mantuvo lo suficientemente alerta como para detectar que su divertida “broma” no estaba siendo bien recibida. No está claro siquiera por qué pensó que era una broma.

Madeline Peltz: Tuve que escucharlo para que tú también lo hagas:

Rudy Giuliani cuenta una historia absolutamente repugnante sobre jugar al golf con Rush Limbaugh.

(Se refiere a Rush como “Roger” porque tiene budín como cerebro, pero en contexto, definitivamente se trataba de Rush)

.

.

Michelle Wie es una de las golfistas más exitosas del mundo, y comenzó su carrera como la persona más joven en calificar para un campeonato amateur de la USGA a la edad de diez años. Desde entonces, ha ganado el circuito LGPA cinco veces y se ha posicionado muy alto en varios torneos internacionales de golf.

Wie respondió a Giuliani el sábado, llamándolo un viejo pervertido lascivo y señalando que Giuliani debería haber recordado que ella había vencido a todos los golfistas masculinos en el campo en lugar de objetivizarla y regocijarse en sus marranadas en un evento de caridad para el autismo.

Imagen

Es repugnante escuchar a una figura política tan prominente hablar de las atletas profesionales como un adolescente maleducadoy su pequeña “broma” es otro triste recordatorio de lo lejos que tenemos que llegar en la batalla contra el sexismo institucional y la mentalidad de que los “hombres siempre serán los hombres” a la que los republicanos se aferran tan desesperadamente.