Es posible que el fiscal general William Barr deba reconsiderar su salida anticipada de la administración Trump.

La semana pasada, Barr anunció que terminaría su mandato al frente del Departamento de Justicia este miércoles antes de que la administración finalice oficialmente menos de un mes después, el 20 de enero, con la toma de posesión del presidente Joe Biden.

Ahora, con Donald Trump aparentemente volviéndose más loco y desquiciado con cada segundo que pasa, discutiendo la declaración de la ley marcial para repetir las elecciones en los estados indecisos, -que él perdió-, con su ex asesor de Seguridad Nacional indultado Michael Flynn y considerando nombrar a su más desacreditada abogada, Sidney Powell, quien es increíblemente aún más incompetente y propensa a teorías conspirativas desquiciadas que incluso Rudy Giuliani, como fiscal especial para investigar sus acusaciones de fraude electoral, pues es probable que la nación necesite que Barr permanezca en el cargo unas semanas más solo para evitar que Trump haga algo aún más peligroso para nuestro país.

Que el otrora leal perro faldero del presidente saliente, un hombre que mintió sobre el contenido de la investigación de Mueller, trató de abandonar el enjuiciamiento de Michael Flynn y tomó muchas otras acciones de dudosa ética y legalidad para proteger a su jefe, haya abandonado ahora a Trump en la derrota se hizo más claro hoy cuando Barr declaró en una conferencia de prensa que no estaría de acuerdo en nombrar a Powell, ni a nadie más, como abogado especial para investigar las afirmaciones sin pruebas del obtuso presidente acerca de fraude electoral masivo.

“Si pensara que un fiscal especial en esta etapa es la herramienta correcta y apropiada, nombraría uno, y no lo he hecho, y no lo voy a hacer”, dijo el Fiscal General a los periodistas reunidos.

Si bien Barr afirmó que hay algún fraude en “la mayoría de las elecciones“, sus comentarios que afirman que el nivel de daño fue demasiado pequeño para afectar el resultado de esta elección se remonta a su negativa anterior a unirse al tren de conspiración de fraude electoral de Trump a principios de este mes, una medida que, según los informes, enfureció al presidente desesperado cuyos futuros procesamientos penden de un hilo.

Por supuesto, Barr puede negarse a nombrar a un fiscal especial esta semana y luego Jeffrey Rosen, el fiscal general interino de reemplazo ya designado por Trump, puede simplemente decidir anular esa decisión y ceder ante los deseos desquiciados del presidente.

En el más loco de todos los años, ¿quién hubiera pensado que veríamos a Bill Barr como alguien a quien rogaríamos que se quedara más tiempo para evitar que Trump hiciera algo que es demasiado drástico incluso para el más obsequioso de sus facilitadores e ideólogo del ala derecha a quien los progresistas han estado condenando durante todo su mandato?

Puedes ver un clip del Fiscal General William Barr contradiciendo a su patrocinador y diciéndole al mundo que no hay necesidad de un fiscal especial para investigar el fraude electoral en el siguiente clip de video.

Aaron Rupar: Bill Barr dice que no nombrará a un fiscal especial para investigar las afirmaciones (infundadas) de fraude electoral de Trump: “Si pensara que un fiscal especial en esta etapa es la herramienta correcta, nombraría uno, pero no lo he hecho y no voy a hacerlo”

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