Siempre es refrescante ver a un fanático legalmente responsabilizado por una de sus atroces demostraciones de racismo. Según  The South Florida Sun-Sentinel, una mujer blanca fue arrestada por abofetear a un niño negro de 11 años en una pista de karts el pasado fin de semana. La mujer, Haley Erin Zager, de 30 años, también supuestamente se refirió al niño por la palabra “N” (que tiene un significado histórico tan repulsivo que la gente prefiere mencionarla solo por su inicial), mientras relataba el incidente a un empleado del establecimiento.

Zager fue arrestado por abuso infantil y enfrenta cargos por delitos graves de segundo grado por el ataque. Tres empleados de la pista de karts afirman haber presenciado el asalto. Los oficiales de policía encontraron un recipiente metálico lleno de píldoras variadas escondidas en su ropa interior y agregaron cargos de posesión de drogas al incidente. En 2018, Zager fue sospechosa de agresión doméstica agravada, pero al final, los fiscales se negaron a seguir adelante con el caso. Claramente, esta mujer tiene problemas de violencia.

Zager le dijo a la policía que ella solo “le dio un golpecito” al niño en la cara y que lo hizo porque él chocó contra su carrito por detrás a “toda velocidad” y luego no se disculpó. El padre de la víctima dice que su hijo chocó por detrás a Zager porque otro automóvil detrás de él chocó contra varios carros, impulsándolo hacia adelante.

“Golpecito” parece ser una descripción muy caritativa del ataque de Zager, ya que la mejilla del niño terminó tan hinchada que los paramédicos que llegaron le administraron una bolsa de hielo para reducir la hinchazón. En cualquier caso, la mujer no tenía absolutamente ningún derecho a poner sus manos sobre un niño.

Según el informe del arresto, Zager dejó clara su animadversión racial inmediatamente después del asalto. “Ese puto negro me golpeó en la espalda”, supuestamente le dijo a un empleado. Un testigo declaró que Zager se refirió al niño con el mismo insulto racial varias veces mientras explicaba lo que le sucedió a otro individuo presente.

Usar la palabra “N” es obviamente una cosa vil e imperdonable, pero usarla para referirse a un niño es especialmente despreciable. ¿Qué tipo de persona anda por ahí, dispuesta a estallar con tanto odio contra un niño inocente? Afortunadamente, hubo testigos y parece que Zager será hecha responsable por sus actos.

Este ataque debería servir como un poderoso recordatorio de que todos tenemos la responsabilidad de permanecer alerta y enfrentar el racismo donde y cuando aparezca. Los racistas están envalentonados estos días y hay que avergonzarlos para que vuelvan a esconderse.