Los Trumps han cacareado mucho que la Princesa de la familia trabaja en la Casa Blanca sin honorarios. Pero para qué quieres unos cuántos dólares al año cuando gracias a tu puesto estás haciendo millones, muchos millones.

Todos saben que  Ivanka Trump no es una persona transparente, ni tampoco lo es su papel en la administración de su padre. Ella no tiene un trabajo definido más que como “Asistente del Presidente“, pero ha logrado obtener una oficina permanente en el Ala Oeste y un jefe de personal propio.

Estos son muchos recursos asignados a alguien que supuestamente no tiene un rol oficial y supuestamente trabaja sin salario.

Pero aparejada a la “noble” tarea de “ayudar” a su padre, Ivanka ha emprendido otra aventura. Ella ha comenzado a establecer un FONDO SECRETO, con el vago objetivo de “ayudar a las empresarias“.

De este fondo seguramente no has leído en ninguna parte, porque de alguna manera “Ivankita la Bonita“, su maridillo “el pillo” y su “papi el ogro” se las han arreglado para mantenerlo fuera de los medios y que lo conozcan sólo los políticos y grandes empresarios del mundo que pueden aportar enormes sumas de dinero, a cambio de… no sabemos exactamente, pero hay una pregunta muy válida: ¿si es algo tan bueno por qué han hecho hasta lo imposible para que tú y yo no nos enterásemos?

Pero como entre cielo y tierra no hay nada oculto, Mike Allen de Axios ha informado que ella ha estado ocupada recolectando donaciones de varias fuentes, incluyendo donantes privados, compañías e incluso gobiernos de estados nacionales.

“Ivanka Trump me dijo ayer desde Berlín que comenzó a construir un fondo masivo que beneficiará a las empresarias de todo el mundo. Tanto los países como las empresas contribuirán a crear un grupo de capital para empoderar económicamente a las mujeres”.

Allen también afirma que el presidente Donald Trump es un gran partidario de la fundación y que él y Ivanka ya han consultado con el presidente del Grupo del Banco Mundial, Jim Yong Kim, sobre cómo iniciar la fundación “a lo grande“.

Si bien empoderar a las mujeres para que se conviertan en empresarias es un objetivo noble en sí mismo, ¿Ivanka realmente necesita fondos extranjeros para establecerlo? ¿No podría ella, no sé, usar parte de la vasta riqueza de la familia Trump para retribuir a la gente? Por supuesto que no, porque no se trata de retribuir a la gente.

Allen documenta que Canadá, Alemania y “algunos países del Medio Oriente” han hecho “compromisos silenciosos” con el fondo. Esto apesta a muchos animales muertos. Muchos.

Ahora está claro para todos cómo se pueden comprar los favores de Ivanka Trump y, por obra y gracia de la santa niña, pues también de su padre. Simplemente haga una donación a su casi oculto y sin nombre “fondo de crecimiento“.

Los Trump se han puestos a merced de la manipulación financiera extranjera.

El hecho de que es probable que no haya supervisión de este fondo, que es operado por un “asistente no remunerado” sin un papel claro en la Casa Blanca, y que resulta ser la hija del Presidente, según creen los biuen informados. La indiferencia de la administración de Trump, especialmente con respecto a las directrices de ética claras de la Casa Blanca, sienta un precedente peligroso.

La ironía es que durante la campaña, Trump acusó a Hillary y Bill Clinton de usar su Fundación Clinton como un medio para que las entidades extranjeras compren favores políticos. Ahora la familia de Trump está creando un fondo que hace precisamente eso.

A estas alturas, ningún individuo de pensamiento libre debería tener la impresión de que Trump no iba a utilizar la Presidencia para obtener capital y acumular aún más riqueza. Lo que Ivanka está haciendo es exactamente eso.