Donald Trump ha sido presidente de los Estados Unidos por más de dos años, y siendo un hombre (?) tan pequeño y patético todavía no puede dejar de lado su obsesión con Barack Obama, tan atorado está en la sombra del hombre a quien todos, incluso los enemigos, perciben como un ser muy superior.

Su agenda hasta ahora ha sido intentar cada acción que pueda pensar e implementar para socavar el legado de su antecesor, con un éxito cuestionable. Trump no tiene una visión real para este país más allá de borrar a nuestro primer presidente negro.

Recientemente, el presidente se despertó y una vez más decidió lloriquear y difamar a Obama simultáneamente en Twitter. Trump lo acusó de no tomar las medidas adecuadas contra la interferencia de Rusia antes de las elecciones del 2016. “¡No hizo NADA, y no tenía intención de hacer nada!“, escribió Trump. Las afirmaciones son falsas y profundamente hipócritas.

Bajo el gobierno de Obama, los oficiales de inteligencia de los Estados Unidos advirtieron a los rusos contra el intento de interferencia, y el mismo Obama le dijo directamente a Vladimir Putin que desistiera de sus esfuerzos. Claramente, los estadounidenses no tuvieron un éxito completo, pero decir que no intentaron nada es profundamente deshonesto. Además de que es sabido que Obama no fue más lejos para que no le acusaran de estar parcializado a favor de Hillary Clinton.

Más especialmente, parece que los republicanos bloquearon activamente los intentos de responder a la interferencia rusa. El ex vicepresidente Joe Biden ha declarado que el líder de la mayoría en el Senado, Mitch McConnell (R-KY), se negó a unir fuerzas en una condena bipartidista, lo que a su vez llevó a Biden y Obama a no hablar públicamente por temor a que pareciera que los demócratas buscaban deslegitimizar la elección.

Eso está en perfecta correspondencia con el historial voraz y antipatriótico de McConnell de elegir a su partido por encima de su país, ya que sirve a los intereses de los plutócratas de la base de donantes del Partido Republicano sobre el pueblo estadounidense, pero no se puede permitir a los republicanos mentir sobre lo qué sucedió.  Ellos son los que debilitaron nuestra democracia al negarse a permanecer unidos contra Putin, y deben rendir cuentas por ello.

Además, ciertamente no es una coincidencia que Trump esté tratando frenéticamente de echarle la culpa al presidente Obama mientras el procurador general William Barr testifica sobre el informe Mueller. Barr ha sido acusado de proteger a Trump de cargos de obstrucción y tergiversar el empuje de los hallazgos de Mueller. Los pedidos para el juicio político del Fiscal General están empezando a crecer, y el presidente está claramente preocupado.

Donald J. Trump: “¿Por qué el presidente Obama no hizo nada por Rusia en septiembre (antes de las elecciones de noviembre) cuando se lo dijo el FBI? ¡No hizo NADA, y no tenía intención de hacer nada!”.
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