El 3 de Noviembre cada vez está más cerca y ya casi nadie duda que las posibilidades de reelección de Trump disminuyen y se esfuman día a día, el presidente y sus compinches están raspando el fondo del barril por cualquier cosa que puedan arrojarle a Joe Biden.

Conociendo al Rey de los Trucos Sucios, todos esperábamos una especie de último esfuerzo de “Sorpresa de octubre” para inclinar las elecciones a favor de Trump, pero la pereza e incompetencia con las que han intentado reciclar su libro de jugadas del 2016 resulta muy divertida de contemplar.

En una secuela de lo que le hicieron a Hillary Clinton en el 2016, el New York Post aparentemente obtuvo un disco duro que contiene correos electrónicos y mensajes de Hunter Biden (¿te suena familiar?), que se supone que debemos creer que provienen de una computadora portátil dañada que Hunter, que vive en Los Ángeles, supuestamente dejó en un taller de reparación de computadoras en Delaware (o sea, de un extremo a otro del país).

Nos quieren hacer creer que el dueño de la tienda leyó el contenido del disco duro, se sintió “preocupado” por el contenido del mismo y alertó al FBI en el 2019, pero no antes de que el propietario hiciera una copia del disco duro, que recientemente le dio al perro de ataque de Trump Rudy Giuliani porque la policía no estaba actuando lo suficientemente rápido.

Total y burdamente absurda. Esta cadena de eventos es tan absurda que quizás ni muchos de ellos mismos se la creen. Dado que el FBI está investigando actualmente si estos correos electrónicos están relacionados o no con operaciones de inteligencia extranjera, es mucho más probable que alguien, posiblemente Rusia, haya pirateado el iCloud de Hunter y haya utilizado intermediarios ucranianos para llevar los documentos a Giuliani.

Pero incluso si todo eso es cierto, todo el “escándalo” parece depender de la repetición del “disco duro y los correos electrónicos!” tan a menudo que las persistentes acusaciones de corrupción contra Hillary Clinton se transfieren mágicamente a los Biden, ya que no hay casi nada que pueda considerarse realmente condenatorio en los propios correos electrónicos.

En todo este rollo tan artificial, solo hay un correo electrónico que podría considerarse problemático, que parece mostrar al miembro de la junta de energía de Burisma, Vadym Pozharskyi, agradeciendo a Hunter por “la oportunidad de conocer a su padre“.

No existe ningún registro de tal reunión oficial, aunque la campaña de Biden no ha descartado que haya tenido lugar una reunión informal. La insinuación es que se llegó a algún tipo de acuerdo impropio en la trastienda en esta reunión, pero el equipo de Trump no parece haberse puesto de acuerdo sobre cuál fue exactamente la recompensa de ese acuerdo más allá de que fue corrupto e involucró “negocios“.

La derecha espera desesperadamente que las acusaciones de irregularidad basten para llevar por sí sola esta intrincada red de conspiración. Pero desafortunadamente para Trump y sus amigos, lo que será mucho más interesante y comprensible para el pueblo estadounidense son los mensajes que Joe Biden envió a su hijo Hunter, quien estaba en rehabilitación luchando contra la adicción a las drogas.

Hunter Biden sí tiene un padre que lo ama, no como los hijos del Donald

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¡Buenos días mi maravilloso hijo! ¡Te quiero!” le escribió Biden a Hunter en un mensaje.

En el intercambio que siguió, Hunter lamentó que él fuera un lastre para las ambiciones presidenciales de su padre.

Bueno, papá, la verdad es la que tú y Hallie señalan: soy un jodido adicto en quien no se puede [sic] … confiar ni defender”, le escribió Hunter a su papá. En lugar de estar enojado o abusivo como lo habría hecho Donald Trump si su hijo hubiera hecho lo mismo, Biden mostró amor incondicional y apoyo a su hijo.

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Millones de estadounidenses han luchado contra la adicción a las drogas o han visto a un miembro de la familia pasar por la misma pelea, y es enormemente humanizador ver estos intercambios íntimos entre Biden y su hijo, especialmente en contraste con Trump, quien en cuatro años nunca ha mostrado ese tipo de afecto por sus hijos, su esposa o cualquier persona.

Esto habla de la bondad innata y la empatía de Biden por los demás, cualidades que están completamente ausentes en el carácter de un sociópata como Donald Trump.

En un nivel fundamental, el último intento de vender al público otro escándalo de Hunter Biden de bajo riesgo resultó demasiado complicado e ilustra cuán profundamente el equipo de Trump ha sido víctima de sus propias obsesiones paranoicas.

La nación está asolada por la crisis a medida que el coronavirus hace estragos, la economía se estanca y millones de familias estadounidenses se tambalean al borde del desempleo, la pobreza y la falta de vivienda. Es realmente difícil imaginar cómo a cualquier votante que aún no haya sucumbido a los gusanos cerebrales del culto a Trump le pueda importar esto, especialmente cuando la gran conclusión es que Joe Biden es un padre que ama y se preocupa por sus hijos, y después de los cuatro años de racismo al estilo de FOX News, a Estados Unidos realmente le vendría bien un poco de apoyo paternal.