Desde que asumió el cargo, el presidente Biden ha tenido las manos ocupadas haciendo retroceder las políticas crueles, estúpidas, codiciosas y caricaturescamente malvadas que Donald Trump le dejó para que se ocupara. Pero hoy golpeó algo que tiene un peso particular para el ex presidente y, sinceramente, estamos ansiosos por escuchar su respuesta.

El viernes, la administración Biden anunció que estaba poniendo fin a la regla de la era Trump que relajó las restricciones sobre el flujo de agua de las regaderas. La nación volverá a la definición de 2013 de un “cabezal de ducha“, que requiere que los cabezales de ducha no expulsen más de 2,5 galones de agua por minuto.

La regla tendrá poco impacto en nada sustancial, ya que no se han creado nuevos cabezales de ducha para aprovechar el fuerte flujo permitido por la regla de la administración Trump, excepto quizás para irritar al primero. En vez de ocuparse de esas cosas, quizás Biden fuera más productivo levantando las 243 medidas adicionales que tomó Trump para asfixiar al pueblo de Cuba y que están matando a ancianos y niños incoentes.

El nivel de flujo de agua a las duchas, lavavajillas, lavadoras y otros dispositivos acuosos fue una de las obsesiones más extrañas de Trump, como se ilustra en las declaraciones más incomprensibles y desconcertantes que jamás se hayan hecho en los terrenos de la Casa Blanca:

“Te duchas, el agua no sale, quieres lavarte las manos, el agua no sale, así que ¿qué haces? ¿Te quedas ahí más tiempo?” porque no sé ustedes, pero mi cabello tiene que estar perfecto. El lavaplatos. No tenía agua, así que la gente que lava los platos, la presiona, y vuelve a funcionar, y lo haces una y otra vez, así que también puedes darles el agua porque terminarás usando menos agua. , así que lo hicimos para que los lavavajillas ahora tengan… mucha más agua, y en muchos lugares, en la mayoría de los lugares del país, el agua no es un problema, ni siquiera saben qué hacer con ella. Se llama LLUVIA “.

Todos tenemos mucha curiosidad por ver cómo Trump podría responder a uno de sus problemas característicos que se deshacen de esta manera.