La mayoría de los latinos no conoce o no entiende bien qué es el tan mencionado “gerrymandering“, una palabra muy difícil de traducir, pero que podría interpretarse como “redistritación“, o “redistribución de distritos” o “manipulación de distritos“. Pero simplemente traducir al español el término no te transmite toda la magnitud del proceso que este describe.

El Censo y los Distritos Electorales

Cada diez años, luego del Censo de población, se lleva a cabo el proceso de cambiar los distritos electorales a todo nivel del gobierno: federal, estatal y local. Dependiendo de donde vivas, estarás dentro de tal o cual distrito y podrás elegir a representantes para dichos gobiernos: congresistas, legisladores estatales, concejales, miembros de la junta escolar, etc.

Si eres parte de un distrito electoral con otras personas que tienen intereses o preocupaciones similares a las tuyas, entonces lograrás que tu voz y las de ellos tengan un efecto en los políticos. Si no es así, no tendrán efecto.

Suena más o menos sencillo, pero es un proceso que puede definir a quien le va bien y a quien le va mal durante los siguientes diez años. Digamos que es un proceso tan importante como votar en elecciones, y mucho menos comprendido. Y como en elecciones, también es preciso participar para defender los recursos y la voz de las comunidades más vulnerables durante la siguiente década.

El Gerrymandering: un Paso Más Allá

El “Gerrymandering” es la manipulación que realizan los que hacen las líneas electorales para incluir o excluir a ciertos grupos dentro de un distrito.

O para dividir a ciertas comunidades que tienen intereses en común, o son de la misma etnia o raza, para evitar que tengan el poder de elegir a un representante.

Es lo que hace que a veces un distrito electoral tenga formas tan raras y que incluya bajo el mismo representante a comunidades ricas de una determinada zona de una región o ciudad con zonas pobres.

El Gerrymandering Explicado en una Imagen

Dicen que “una imagen vale más que mil palabras“. Pues bien, tratemos de entender el proceso de manipulación de distritos electorales a partir de esta imagen que tiene como título “Cómo Robar Una Elección“:

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El primer bloque de la izquierda muestra un ejemplo donde hay 50 prescintos: el 60% es azul (demócratas) y el 40% es rojo (republicanos). Si esos 50 prescintos los agrupas en 5 distritos electorales de una manera regular, pues en todos ganarían los demócratas, ya que son la mayoría en cada uno de ellos.

Pero eso no es lo que se hace. Ya se ha convertido en una ciencia (mitad demografía, mitad estadísticas) reorganizar, redistribuir, o mejor dicho manipular la organización de los distritos electorales, de manera que el partido gobernante en ese momento (que es quien hace el gerrymandering) pueda ganar.

En el bloque de la derecha de la imagen, verás como ganarían los republicanos aún siendo sólo el 40% del total poblacional de esa zona.

Ambos partidos han echado mano a la redistritación, con la única diferencia, que mientras los demócratas han tratado de ser un poco más “decentes“, los republicanos han abusado descaradamente de esa “técnica” y están dispuestos a seguir usándola de la forma más desvergonzada para ganar elecciones. Pero, ¿a quién asombraría eso?