Después de encender una tormenta de indignación nacional con sus comentarios atroces sobre las protestas en Minneapolis por otro asesinato policial de un negro americano, el presidente Trump intentó evitar las peores implicaciones en su tuit “cuando comienza el saqueo, comienza el tiroteo“.

El presidente intentó afirmar que simplemente quería decir que “el saqueo lleva a disparar“, y señaló varios disparos que se habían producido en las protestas como evidencia de que tenía razón. Prometió que no “quería que esto sucediera” y duplicó su demanda exasperante de que “honremos la memoria” de George Floyd … al no hacer nada y dejar que su memoria se desvanezca.

Donald J. Trump: “El saqueo lleva a disparar, y es por eso que un hombre fue asesinado a tiros en Minneapolis el miércoles por la noche, o mira lo que acaba de suceder en Louisville con 7 personas disparadas. No quiero que esto suceda, y eso es lo que significa la expresión de anoche …

Donald J. Trump: “… Se habló como un hecho, no como una declaración. Es muy simple, nadie debería tener ningún problema con esto aparte de los que odian y aquellos que buscan causar problemas en las redes sociales. Honremos la memoria de George Floyd!
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Esto sigue un patrón racista de comentarios incendiarios seguido de un manso paseo por los hechos a forma de excusa, que hemos visto a Trump usar durante toda su presidencia, y como todas las otras veces, obviamente es una gran porquería en la que nadie cree.

La declaración cuando comienza el “saqueo, comienza el tiroteo” es en sí mismo un eslógan racista. La frase fue utilizada por un jefe de policía blanco de Miami en 1967 para describir su método preferido para tratar el crimen en barrios negros. La frase fue luego recogida y utilizada en la campaña por el notorio segregacionista George Wallace.

Trump, que no lee y no sabe casi nada sobre nada, se alimentó de esta línea de un supremacista blanco en su círculo como Stephen Miller. Él y su equipo sabían exactamente lo que estaba diciendo, y no podemos permitir que se salga con la suya fingiendo que se refería a algo completamente distinto.

Afortunadamente las redes sociales están saturadas de personas educadas, con conocimiento de historia, política y sociedad, y se han encargado de situar al imbécil presidente en el lugar que la historia lo pondrá y lo mantendrá por siglos: el peor de los basureros.