Divide y Vencerás” es una de las pocas lecciones que el ignorante semi-analfabeto que tenemos en la casa Blanca aprendió de Historia antigua. Su equipo y sus facilitadores han puesto mucho dinero en juego para dividir a los progresistas a todos los niveles: echar a pelear a nuestros congresistas y representantes entre ellos, echarnos a pelear a los que simpatizamos con Biden con los que simpatizamos con Bernie, o a los que simpatizamos con el Alcalde Pete, con los que simpatizamos con la Warrem Amy o Bloomberg. La verdad es que seríamos muy TONTOS si se lo permitiéramos.

La caricatura de Senado controlado por los republicanos puede haber absuelto al presidente Trump en su juicio político, pero solo un tonto pensaría que ha sido realmente exonerado. La diferencia es grande: el veredicto del Senado los absolvió, es decir lo declaró inocente, sólo porque a todos les dió la gana de actuar así, pero como no pudieron demostrar que no es responsable de todo lo que se le acusa, pues no hay exoneración de culpabilidad.

La simple y patética verdad es que abusó gravemente de los poderes de su cargo en un esfuerzo por socavar las elecciones del 2020, pero los senadores republicanos, con la notable excepción de Mitt Romney, demostraron ser demasiado cobardes para votar y destituirlo.

El mensaje es claro: los republicanos esperarán sin hacer nada mientras Trump desmantela nuestra democracia si eso significa que pueden permanecer en el poder. No es sorprendente que la absolución haya envalentonado en gran medida al ya ilegal Trump.

Esta mañana, él acudió a Twitter para despotricar acerca de lo “mal” que los demócratas lo hicieron con su “Engaño de la acusación” y predijo infundadamente que resultaría en que la representante Alexandria Ocasio-Cortez (D-NY) podría ganar en las primarias al “Llorón’ Chuck Schumer” conocido por aquellos de nosotros sin la sensibilidad de un niño simplemente como el Senador Chuck Schumer (D-NY).

Trump también predijo que el representante Jerry Nadler (D-NY) tiene “buenas posibilidades de perder ante su oponente primario de extrema izquierda“. Además de eso, afirmó que la presidenta Pelosi perderá el control de la Cámara.

Los pronósticos son, por supuesto, nada más que ilusiones por parte de Trump. No hay evidencia de que alguna de estas cosas suceda y el Partido Demócrata tiene una gran oportunidad no solo de mantener la Cámara sino de apoderarse de la Casa Blanca este noviembre. El presidente es profundamente impopular, lamentablemente incompetente y demostrablemente corrupto.

Trump completó su pequeña sesión de fantasías dándose palmaditas en la espalda por sus “excelentes” números de encuestas. Como de costumbre, se felicitaba a sí mismo sin ningún motivo. Según FiveThirtyEight, el índice de aprobación de Trump es de aproximadamente 43.9% con una desaprobación de 51.7%. En otras palabras, se jacta de que menos de la mitad del país cree que está haciendo un buen trabajo.

Cualquier lectura sensata de estos números indicaría que Trump está en serios problemas para las próximas elecciones, por lo que razonablemente podemos esperar más esfuerzos delirantes como este mientras intenta impulsar su ego desinflado. No le creas. Los demócratas tienen la oportunidad de expulsar a este monstruo de la Casa Blanca y orientar a nuestra nación nuevamente en el camino. Vota. Y pide a todos tus familiares y amigos que voten.

Donald J. Trump: “¡Debido a lo mal que lo hicieron con el Engaño de Impeachment, AOC le ganará en las primarias al “Llorón” Chuck Schumer, y Jerry Nadler tiene una buena oportunidad de perder ante su oponente de la extrema izquierda en las primarias! ¡Todo se está volviendo bastante interesante! ¡Pelosi perderá la Cámara, OTRA VEZ! Mis números de encuesta son excelentes”.

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