Uno de los efectos peores y quizás más duraderos de elegir a un hombre vil como donald trump para la presidencia es el profundo daño a la posición internacional y la autoridad moral de los Estados Unidos. EEUU, a pesar de sus innumerables fallas y errores, se ha mantenido como la voz más fuerte del mundo contra el autoritarismo y el sentimiento antidemocrático.

Trump no solo no tiene interés en tales cosas, sino que sus preferencias -reveladas a menudo- son exactamente lo contrario de lo que se supone que representa este país. Él fetichiza la violencia política y adula a los dictadores extranjeros.

Recientemente, el ex asesor de seguridad nacional de Trump, John Boltonreveló en su nuevo libro que el presidente intentó convencer al brutal dictador chino Xi Jinping para que lo ayudara a ganar las elecciones del 2020. Trump quería que Xi explotara el músculo económico de su país para impulsar las ganancias agrícolas estadounidenses y, al hacerlo, convencer a los agricultores estadounidenses de que votasen por trump.

La sorprendente revelación muestra que todo el discurso duro de trump sobre China es solo una retórica hueca y que a puerta cerrada su propio interés siempre tendrá prioridad sobre los mejores intereses de nuestro país. Esa realidad se reforzó aún más con la noticia de que trump le dijo al periodista Jonathan Swan que se había limitado en sancionar a los funcionarios chinos por los campos de internamiento genocidas de ese país en Xinjiang porque le preocupaba que tomar medidas pudieran poner en peligro el acuerdo comercial que estaba tratando de forjar con China.

Estos llamados “campos de reeducación” se están utilizando para destruir a la población musulmana uigur y erradicar su cultura, religión e incluso sus vidas. Hay informes de violaciones en grupo y experimentos médicos que se llevan a cabo con prisioneros inocentes y se ven obligados a vivir en condiciones terribles.

El tratamiento horrible de quizás dos millones de personas es una de las atrocidades más graves del mundo y el tipo de cosas a las que un presidente moral se opondría firmemente y trabajaría horas extras para terminar. La traición de trump a estas víctimas es un mal que define su legado.

Según John Bolton, trump llegó a respaldar los campamentos durante una conversación con Xi. “Trump dijo que Xi debería continuar con la construcción de los campamentos, que Trump pensaba que era exactamente lo que debía hacer“, afirma el ex asesor de seguridad nacional en su libro.

Afortunadamente, Estados Unidos no está completamente sin liderazgo, incluso si nuestro presidente está fallando en formas casi inimaginables. Manu Raju de CNN informa que la presidenta de la Cámara, Nancy Pelosi (D-CA) ha emitido una amplia condena de la cobardía de Trump.

“La admisión del presidente trump de que él está mirando para otro lado y está permitiendo una de las peores atrocidades de derechos humanos en nuestro tiempo a fin de firmar un acuerdo comercial es terrible”, dijo la Vocera. Ella está, por supuesto, completamente en lo correcto.

En este punto, no podría estar más claro lo peligroso que es donald trump. El mundo no puede permitirse otros cuatro años de su liderazgo moralmente en bancarrota y elegir a Joe Biden en noviembre es la única forma de volver a encarrilar a este país y una vez más frente a las violaciones de los derechos humanos en todo el mundo.

Manu Raju: Pelosi responde a Trump: “La admisión del presidente Trump de que él está mirando para otro lado y que está permitiendo una de las peores atrocidades de derechos humanos de nuestro tiempo para firmar un acuerdo comercial es terrible”.

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