Rudy Giuliani, el ex fiscal federal jefe en el Distrito Sur de Nueva York, ahora está al otro lado del microscopio, ya que sus sucesores en esa oficina del Departamento de Justicia están investigando sus negocios en Ucrania, según acaba de informar el Wall Street Journal.

Citando a “personas familiarizadas con el asunto“, el Journal revela que la oficina del Fiscal Federal en Manhattan está examinando las “finanzas, reuniones y trabajo de Giuliani para un alcalde de la ciudad” en Ucrania y ha profundizado en sus registros bancarios en busca de más información relacionada con las actividades del abogado personal de Donald Trump relacionadas con sus dos socios comerciales recientemente arrestados.

La semana pasada, dos de los colegas del ex alcalde de la ciudad de Nueva York, Lev Parnas e Igor Fruman, fueron arrestados por cargos de financiación de campaña y conspiración justo cuando estaban a punto de abandonar el país por el aeropuerto.

La acusación contra la pareja los inculpa de ocultar las fuentes de cientos de miles de dólares en contribuciones de campaña a los comités de acción política republicanos, incluido el dinero canalizado a un ex congresista republicano que ayudó a presionar para eliminar a la ex embajadora estadounidense en Ucrania, Marie Yovanovitch, debido a su interferencia en los esfuerzos que ellos venían desarrollando para encontrar información incriminatoria sobre los opositores políticos de Trump.

Según el artículo en The Wall Street Journal, los investigadores han estado interrogando a testigos sobre Giuliani al menos desde agosto de este año.

Por su parte, el asesor legal y confidente cercano del presidente negó estar involucrado en actividades ilegales y dijo a los periodistas que no tenía conocimiento de ninguna investigación.

“Pueden mirar mi negocio en Ucrania todo lo que quieran”, dijo Giuliani.

Podría ser que la respuesta confiada de Giuliani a la noticia de la investigación se deriva de la certeza de que el perdón presidencial salvará su futuro si fuera condenado por algún delito, o del conocimiento de que el Fiscal General William Barr podría intervenir para detener la investigación de los fiscales de Nueva York en cualquier momento, lo que no es un escenario impensable dada la inclinación de Barr por proteger a Trump y sus aliados en cualquier oportunidad.

Con el alcance de la investigación de estos fiscales aún indeterminado, tendremos que ver qué sucede cuando sus asociados arrestados, ahora libres por fianzas de un millón de dólares, aparecen en la corte a fines de esta semana para tener una idea de lo que le puede caer encima al tal Giuliani.