Lo creas o no, incluso los propios ayudantes de Donald Trump están cada vez más preocupados por su deterioro mental.

Ninguno de ellos es lo suficientemente valiente, por supuesto, para atribuirse lo que hablan y que queden en el record, como lo han hecho muchos opositores demócratas del presidente que han estado expresando su gran preocupación por el peligro de tener un presidente mentalmente inestable al frente de nuestra nación durante ya bastante tiempo.

Según Business Insider, sin embargo, los “ayudantes y confidentes de Trump están cada vez más preocupados por su estado mental después de días de comportamiento errático, arrebatos salvajes y extrañas fijaciones“.

“Ya nadie sabe qué esperar de él”, dice la publicación citando a un ex funcionario de la Casa Blanca, quien habló bajo condición de anonimato.

“Su estado de ánimo cambia de un minuto a otro en función de algunos titulares o tweets, y lo siguiente que sabes es que su agenda completa se escapa por la ventana porque está perdiendo la cabeza”, agregó el funcionario.

Nada más es indicativo del comportamiento desquiciado del presidente que su inexplicable insistencia en que su tweet de la semana pasada, que afirmaba que Alabama iba a ser amenazada por el entonces huracán Dorian, no estaba desactualizado e incorrecto cuando advirtió a la población de Alabama que se preparara para su posible devastación.

Si bien la mayoría de las personas sanas y mentalmente equilibradas simplemente admitirían un error y seguirían adelante, Trump convirtió el incidente en una cruzada continua para demostrar que tiene razón, aún contra todos los hechos y la ciencia.

“La gente está acostumbrada a que el presidente diga cosas que no son ciertas, pero esto de Alabama es otra historia”, dijo el ex funcionario. “Este fue el presidente enviando información evidentemente falsa sobre una situación de emergencia nacional mientras esta se desarrollaba”.

Recién comenzaba el fin de semana y ya el presidente había publicado 15 tweets y cinco mapas sobre el huracán Dorian y Alabama intentando demostrar que su tweet original no fue un error, a pesar de que el Servicio Meteorológico Nacional lo había corregido públicamente. Llegó al extremo de mostrar un mapa del camino de la tormenta el miércoles que fue alterado con un marcador más afilado para reforzar sus reclamos, una acción que, de hecho, puede ser ilegal según la ley federal.

Los asesores anónimos que hablaron con Business Insider atribuyen la fijación de Trump sobre su infalibilidad a la frustración y el estrés causados ​​por la avalancha de resultados negativos de las encuestas que lo ponen como perdedor ante los principales contendientes demócratas en la carrera presidencial del 2020 y por la inminente recesión pronosticada por los economistas debido a sus políticas comerciales y sus destructivos aranceles.

Un estratega republicano que frecuenta la Casa Blanca dijo a Business Insider que “se está deteriorando a simple vista“, y cuando se le preguntó sobre la obsesión de Trump con el tuit de Alabama dijo:

“Deberías preguntarle a un psiquiatra sobre eso; no estoy seguro de estar calificado para comentar”. (Aunque el simple hecho de remitirse a un psiquiatra ya nos dice todo).

Por supuesto, con un aluvión de cientos de tweets en la última semana, el presidente proporcionó muchos otros ejemplos de su estado mental en deterioro. Su enemistad con Debra Messing, la actriz que protagoniza Will and Grace de NBC, es otro ejemplo.

Trump persiguió a Messing con una serie de tuits antagónicos después de que ella solicitó dar a la publicidad de la lista de donantes que asistieron a una recaudación de fondos de Hollywood a nombre de Trump. En respuesta, la actriz tuiteó un enlace a un artículo del New Yorker que analizó la lista de las acciones erráticas de Trump durante las últimas semanas, puntuando su tweet con una brutal crítica que dice que espera que “su familia le consiga la ayuda que él necesita. Triste.”

Quizás la evaluación más brutal del estado mental del presidente provino de “una persona que estuvo cerca del equipo legal de Trump durante la investigación de Rusia“, según Business Insider, quien dijo que las declaraciones públicas del presidente palidecieron en comparación con “lo que él es a puerta cerradas“.

“Es como un toro de lidia que ve algo rojo”, dijo esta persona. “Simplemente no hay forma de comunicarse con él, y puedes despedirte de tus planes para el día porque básicamente estás atrapado cuidando a un niño de 4 años”.

A pesar de la amenaza inherente involucrada en permitir que un presidente tan descarrilado tenga acceso a los códigos nucleares, el liderazgo del Partido Republicano y los miembros del gabinete de Trump aún no han reunido el coraje para invocar la Enmienda 25 que fue creada para situaciones como esta, cuando el presidente está demasiado impedido para realizar adecuadamente los deberes de su cargo.

¿Cuánto tiempo más pueden aguantar fingiendo que no hay nada malo, ya que la evidencia aumenta todos los días? Es hora de dedicar un rato a los teléfonos y llamar a tus representantes electos antes de que sea demasiado tarde.