El presidente Trump habló hoy en la graduación de la Academia de la Fuerza Aérea y, como de costumbre, las cosas se pusieron bastante raras.

Su fetichización de los arquetipos masculinos está bien documentada, a pesar de que él mismo no exhibe ninguno de los rasgos que tradicionalmente se consideran “masculinos”. Es infame por tener una extraordinaria sensibilidad y le encanta hacerse la víctima, por lo que, cuando se le presentan individuos que muestran los atributos que él desearía tener parece mostra una tendencia a actuar de manera extraña.

En un momento durante su discurso ante los graduados reunidos, Trump se dirigió a un campeón de jonrones en la audiencia y lo invitó a subir al escenario. El presidente, también conocido como el “cadete espuelones calcáneos”, parecía particularmente enamorado de los brazos del cadete y dejó salir a flote sus celos de su físico.

Wow, quiero sentir los músculos de este tipo“, dijo el presidente Trump, antes de apretar y frotar el brazo del hombre como si fuera un trozo de carne. Parece que al Sr. “Agárrenlas Por la Vagina” también le gusta agarrarl por los bíceps.

Por extraño que parezca, no es la primera vez que se centra en el aspecto de los miembros militares. Anteriormente, el presidente se jactó de lo “bien parecidos” que eran sus generales y dijo que eran más guapos que Tom Cruise y que también eran más fuertes. Su extraña fascinación por la apariencia de los miembros del servicio no es nueva y claramente no desaparecerá en el corto plazo.

Moviéndose más allá de la extraña y francamente divertida naturaleza del comportamiento de Trump, hay que señalar cuán profundamente inadecuado puede llegar a ser. Invitó a un graduado militar al escenario, durante lo que presumiblemente es uno de los momentos más importantes de su vida, y luego procedió a palparlo y poner sus manos sobre él.

El cadete mantuvo la calma, pero uno se niega a pensar en algún ser humano vivo que quiera ser tocado tan agresivamente por Donald Trump, y nada más y nada menos que de forma tan pública.

El presidente le debe una disculpa, pero siéntate a esperar, pues ya sabes que esa no es una de sus características distintivas.

Aaron Rupar: “Trump está a punto de entregar un discurso de graduación a la Academia de la Fuerza Aérea en Colorado Springs. Síguelo para un hilo de video.

Aaron Rupar: “Trump se maravilla sobre los músculos de un campeón del derby de jonrones”.
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