Recientemente, el presidente del Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes, Adam Schiff (D-CA) y el presidente del Comité Judicial de la Cámara de Representantes, Jerry Nadler (D-NY) anunciaron en Twitter la noticia que gran parte de la nación ha estado esperando escuchar durante mucho tiempo y que el presidente Trump ha estado temiendo – que el abogado especial Robert Mueller haya aceptado honrar una citación emitida y testificará ante el Congreso el 17 de julio.

Los dos presidentes de los comités emitieron tweets simultáneos anunciando la noticia, acompañados de un breve comunicado de prensa.

(((Rep. Nadler))): Me complace anunciar que los Comités Judicial y de Inteligencia de la Cámara de Representantes tendrán un testimonio del abogado especial Robert Mueller en sesión abierta el 17 de julio, de conformidad con una citación emitida esta noche. 

Esperamos que el Sr. Mueller testifique, al igual que todos los estadounidenses.

Adam Schiff: “Robert Mueller ha accedido a declarar ante el Congreso conforme a la citación.

Rusia atacó nuestra democracia para ayudar a Trump a ganar. Trump le dio la bienvenida y usó esa ayuda. Como dijo Mueller, eso debería preocupar a todos los estadounidenses.

Y ahora, cada estadounidense lo escuchará directamente de Mueller “.

Y bien, en otras circunstancias y quizás en otro país, todo el mundo debería estar muy complacido con esa noticia: finalmente declarará y públicamente, el hombre que dirigió el equipo que durante casi dos años estuvo investigando al presidente más corrupto, malvado y descapacitado de la historia. Sería como decir: “Al fin conoceremos la verdad“. Sin embargo, y aún cuando no queremos aguar la fiesta, estamos advirtiendo a nuestros lectores de que no pongan sus expectativas demasiado altas.

Muchos de los testigos entrevistados por el propio Mueller se vieron impedidos de declarar ante el Congreso debido a las reclamaciones sin precedentes del privilegio ejecutivo por parte de la administración Trump. Y en días pasados todos recordarán cómo los abogados de la Administración Trump, en 155 ocasiones, impidieron que Hope Hicks contestara a las preguntas que le fueron hechas durante su comparescencia ante el congreso.

Algo similar van a intentar con Mueller, y aunque les será más difícil dado que Hope Hicks era su empleada, pero Mueller no, de cualquier manera el Departamento de Justicia, encabezado por uno de los más fieles lacayos a Trump, hará hasta lo imposible para permitir un testimonio claro y transparente. Esa es la dura realidad.

Por otra parte, siendo Mueller mismo un experimentado investigador y abogado, y con un Congreso mucho mejor preparado al respecto, los intentos del presidente de torpedear las investigaciones del Congreso sobre el comportamiento de su administración y sus intentos obvios de obstruir la justicia finalmente encontrarán obstáculos mucho más fuertes. Y aunque no logremos todo lo que esperamos, de seguro algo positivo, algo verdaderamente incriminante contra Trump debe resultar de ese importante evento

Todos los ojos estarán en las audiencias mientras Mueller testifica en lo que podría ser el mayor punto de inflexión en la saga Trump-Russia hasta la fecha.