Las locuras de los subalternos de Trump alcanzan límites muy difíciles de comprender para el ciudadano común. Para colmo de muchos males, Sidney Powell, ex fiscal general y actual abogada del presidente Donald Trump, viene denunciando desde la semana pasada una supuesta trama a gran escala para alterar los resultados de las elecciones del 3 de noviembre, con financiamiento de Venezuela, Cuba y China.

Como en una novela de esas que Hollywood toma como base para sus películas. en esa trama presuntamente están implicados medios de comunicación, grandes empresas tecnológicas y funcionarios gubernamentales. Sin embargo, aunque el equipo legal de Trump dice que tiene pruebas para sustentar las denuncias, no las ha presentado.

“No puedo esperar para presentar todas las pruebas que hemos recopilado sobre Dominion, comenzando con el hecho de que fue creado para producir resultados de votación alterados en Venezuela para Hugo Chávez, y luego enviado internacionalmente para manipular los votos para la compra en otros países, incluido este”, dijo Powell en una entrevista con Fox News.

Ya todos sabemos que las denuncias por supuestas irregularidades en estados clave para las elecciones del 2020 no han prosperado en los tribunales. La Agencia de Seguridad de Infraestructura y Ciberseguridad estadounidense señaló el viernes pasado en un comunicado que los comicios fueron los más seguros en la historia del país, con base en información de un amplio comité que supervisó el proceso electoral.

La supuesta financiación internacional planteada por Powell aún no ha sido reafirmada por Trump, quien contradictoriamente aseguró el martes en un tuit que la elección era prácticamente impenetrable por potencias extranjeras.

“Lo único seguro de nuestras elecciones del 2020 es que eran prácticamente impenetrables para las potencias extranjeras. En eso, la Administración Trump se atribuye un gran mérito. Desafortunadamente, los demócratas radicales de izquierda, Dominion y otros, ¡quizás tuvieron más éxito!”, se lee en el mensaje.

La noche del martes Trump anunció el despido de Christopher Krebs, director de la Agencia de Seguridad de Infraestructura y Ciberseguridad, quien había cuestionado las denuncias. El presidente aseguró que la declaración del funcionario sobre las elecciones “fue muy inexacta”. Sin embargo, ni él ni nadie ha podido demostrar como países con una economía con tantos problemas, como Cuba y Venezuela, hayan podido destinar millones y millones de dólares para socavar las elecciones del país más poderoso del mundo.

La tan falta de credibilidad abogada Powell, por su parte, afirmó poseer “evidencia asombrosa” y “testimonios increíbles de testigos, incluido uno que estuvo personalmente en reuniones informativas” previas al supuesto fraude.

La ex fiscal maneja la hipótesis de que una supercomputadora pirateó los votos y que Dominion Voting Systems, empresa responsable de las máquinas de votación, alteró los resultados de la elección, lo cual podría ser un muy apropiado guión para una muy mala película de ficción.

Sidney Powell publicó supuestas evidencias en Twitter el lunes, que consistían en tres capturas de pantalla de una declaración jurada aparentemente de un ex funcionario militar venezolano. No obstante, el documento no se mostró completo y no se precisó un nombre o la firma del redactor. ¿Alguno de nuestros inteligentes lectores se atrevería siquiera a considerar eso como una posible realidad?

De acuerdo con Powell y la declaración jurada, el régimen de Nicolás Maduro fue ayudado por Smartmatic -empresa de software electoral- para modificar los resultados de las elecciones presidenciales del 2013 en Venezuela, haciendo un paralelismo con los comicios del 3 de noviembre en Estados Unidos, pero no se proporcionó evidencia de que haya ocurrido lo mismo en nuestro país, reseñó The New York Times.

Para pesar de la abogaducha y su cliente, Smartmatic no provee máquinas en los estados disputados por Trump.

Se alegó que Dominion es “un descendiente” de Smartmatic y que “hacían negocios juntos”, pero ambas compañías niegan haber intercambiado tecnología y se muestran como competidores, de acuerdo con The New York Times.

¿Hasta dónde llegarán las aberraciones de Trump y sus compinches para intentar robar las elecciones? Pues no sabemos. Vivir para ver. Y para construir un país mejor a partir del 20 de Enero del 2021 con Joe Biden y Kamala Harris.