En un ridículo arrebato nocturno, el presidente Trump acusó al Partido Demócrata de cometer “traición” con lo que “están haciendo con la frontera“, acusándolos de tener una “mentalidad de frontera abierta” y prometió a sus fanáticos que no dejaría que “esto pasara”.

Donald J. Trump: “Creo que lo que los demócratas están haciendo con la frontera es TRAICIÓN. Su mentalidad de frontera abierta está poniendo a nuestro país en riesgo. ¡No permitiremos que esto suceda!”
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Lo que según Trump los demócratas están haciendo en la frontera y lo que podría suceder no está claro. La negativa a otorgarle el dinero para construir un muro fronterizo que hará poco para detener la inmigración a los Estados Unidos y terminará siendo nada más que una enorme e irresponsable pérdida de tiempo, no es más que un acto de pragmatismo no diferente al de un padre que le dice a sus hijos que no se les permite introducir los tenedores en el enchufe eléctrico.

Trump, siendo el niño pequeño tanto en esta metáfora como en la presidencia, se ha negado a aceptar un “no” por respuesta y ha estado trabajando durante años para convencer a la nación de que los demócratas están intentando instalar una política de fronteras abiertas, lo cual, para que quede en record, no sería el fin del mundo, cuando en realidad simplemente se niegan a ceder ante las demandas irracionales de un niño demasiado grande e increíblemente mimado para dirigir y desarrollar nuestro país.

El presidente ha dejado en claro que la crueldad espantosa y el abuso rencoroso contra los inmigrantes es una característica primordial de su política en la frontera, por lo que cualquier oposición a él es inherentemente noble y correcta.

Además, no es de extrañar que el Anaranjado tenga la palabra “traición” en la mente…