En los últimos meses, ha quedado dolorosamente claro que Donald J. Trump es la última persona que desearías en la Oficina Oval durante una pandemia. El hombre carece del intelecto, la ética de trabajo y la columna moral fundamental para proporcionar el tipo de liderazgo que necesita el país en este momento y cada día hace que esa realidad sea aún más evidente.

Mientras los estadounidenses continúan enfermando y muriendo en masa, nuestro presidente continúa enfocándose en pequeñas disputas con sus rivales políticos y su propio ego sobreinflado.

Trump se ha jactado repetidamente de las “calificaciones de aprobación” (ratings) de sus conferencias de prensa sobre coronavirus y hoy acudió a Twitter para presumir de algunas “excelentes críticas” que, según su administración, está recibiendo por su manejo del COVID-19.

Las “buenas críticas” en cuestión probablemente sean una fabricación completa porque no especificó quién las había dado o dónde las vio. Sin embargo, más importante incluso que la existencia o inexistencia de los ratings es su fijación en ellos. En lugar de dedicar su tiempo a atender la respuesta de su administración a la pandemia, está haciendo tapping en Twitter tratando de verse bien.

El comentarista de CNN Keith Boykin puso el tweet del presidente en un contexto perfecto. Señaló que 30 millones de estadounidenses ahora están desempleados, más de 1 millón ahora tienen el virus y más de 68,000 han muerto (realmente hoy ya pasamos del millón 200 mil y, dolorosamente, debemos llegar al final del día a los 70,000 muertos). Mientras tanto, el presidente se jacta de “buenas críticas” como una estrella de cine B desesperada por llamar la atención”.

En este punto, Estados Unidos no tiene una opción real hasta noviembre. Este es quien es Donald Trump. Nunca cambiará para mejor, nunca crecerá en su cargo. Es un hombre pequeño y cruel incapaz de salirse de sus propios intereses y obsesiones. Nunca debió haber sido hecho presidente y cada estadounidense tiene la obligación moral de asegurarse de que sea votado fuera en esta elección. Hasta entonces, todo lo que podemos hacer es negarnos a aceptar este sórdido estado de cosas como de costumbre.

Keith Boykin: “30 millones de desempleados. 1 millón de infectados con coronavirus. 68,000 muertos. Y se jacta de sus “excelentes críticas” como una estrella de cine B desesperada por atención” …

Donald J. Trump: “Obteniendo excelentes críticas, finalmente, sobre qué tan bien estamos manejando la pandemia, especialmente nuestra fuerte producción de ventiladores que se necesitan desesperadamente, la construcción de hospitales de campaña y camas, y pronto, las grandes cosas que estamos haciendo con las pruebas”. ¡Las personas realmente trabajan bien juntas! “
.


.