El presidente Trump, que nunca quita el pie del acelerador una vez que la emprende con sus asaltos racistas, triplicó sus espantosos ataques contra un grupo de cuatro congresistas demócratas progresistas en una serie de recientes tweets.

Como las novatas progresistas – Rep. Alexandria Ocasio-Cortez (D-NY), Rep. Ilhan Omar (D-MN), Rep. Rashida Tlaib (D-WI) y Rep. Ayanna Pressley (D-MA) – lanzaron una conferencia de prensa condenando sus ataques discriminatorios y xenófobos, Trump se llegó a Twitter para repetir las absurdas diatribas que ya había lanzado en su conferencia de prensa matutina para que todo el mundo lo viera.

Acusando a sus enemigos de antisemitismo, de ser comunistas, de burlarse del 11-S y de apoyar el terrorismo, Trump sacó a relucir casi todas las páginas del libro de jugadas sucias de la derecha para atacar a las prominentes mujeres mientras promocionaba sus “logros” realmente heredados de la administración de Obama.

Donald J. Trump: “Nunca seremos un país socialista o comunista. SI NO ESTÁN FELICES AQUÍ, PUEDEN IRSE. Es su elección y solo su elección. Se trata del amor por los Estados Unidos. Algunas personas odian nuestro país. …

Donald J. Trump: “… son antiisraelíes, pro Al-Qaeda, y comentan sobre el ataque del 11-S, “algunas personas hicieron algo”. Los demócratas de la izquierda radical quieren fronteras abiertas, que significa drogas, crimen, trata de personas, y mucho más …. “

Donald J. Trump: “… ¡Los centros de detención no son campos de concentración! América nunca ha sido más fuerte de lo que es ahora: el Ejército reconstruido, el mercado de valores más alto de la historia, el desempleo más bajo y más personas trabajando que nunca. ¡Mantengan a América genial!”

Es profundamente perturbador verlo utilizar este tipo de retórica con tanta indiferencia, especialmente cuando Ocasio-Cortez y Omar ya están siendo golpeadas a diario con amenazas de muerte por parte de los psicóticos partidarios del Presidente.

Esas amenazas seguramente aumentarán en los próximos días a medida que el presidente pinte un gran tiro al blanco en sus espaldas, las demonice como no estadounidenses y las describa como “extranjeras“.

Posiblemente preocupado por el comportamiento de sus encuestas internas, el Presidente ha decidido claramente que la forma de ganar en el 2020 es ser aún más racista y decir más mentiras que las que dijo la primera vez. Depende de nosotros nominar al mejor candidato posible que podamos, uno que pueda unir tanto a la mitad progresista como a la moderada de nuestro partido, y asegurarnos de que se ponga fin al racismo de Trump para siempre.

Eso sí, fíjate que en todo esto parece que Trump TENÍA RAZÓN cuando le dijo a las cuatro valientes congresistas que deberían estar luchando contra la corrupción en su país de origen. Como tres de ellas nacieron en Estados Unidos, y una es ciudadana estadounidense hace 20 años, pues sí, que se pongan a luchar aún más duro contra la corrupción imperante en Washington, D.C. y la Casa Blanca… Bien Donald, muy bien.