Completamente desprovisto de cualquier argumento sustancial en contra del presunto nominado demócrata Joe Biden, el presidente Donald Trump, como era de esperar, ha decidido ir por la ruta de los matones de barrio bajo.

Con una economía que se encamina directamente hacia una recesión, el desempleo se eleva a las decenas de millones y cientos de estadounidenses que mueren todos los días a causa de una pandemia que su mala gestión permitió que se extendiera, Trump sabe que tiene hacer un muy fuerte trabajo tratando de demostrar que es la mejor elección para liderar este país.

Pero en lugar de articular cualquier tipo de visión positiva para el país o cualquier tipo de plan para el futuro, Trump está dejando en claro que solo intentará difamar, mentir y burlarse de su camino de regreso a la Oficina Oval.

Ahora, publicó un video manipulado de Barack Obama y Joe Biden en su cuenta de Twitter basado en una versión editada de un anuncio de seguros de Allstate.

Si bien no publicaremos el video aquí ni promoveremos su ataque, en este se muestra a un grupo de hombres negros sentados mirando televisión, con la cabeza de un hombre reemplazada por la de Barack Obama. La televisión muestra algunos comentarios fuera de contexto de Biden con implicaciones inapropiadas sobre los niños.

Es el colmo de la hipocresía para el hombre acusado de vagar por los camerinos de modelos adolescentes para mirarlas y cuyo nombre ocupa un lugar destacado en los registros de vuelo del jet privado del violador infantil en serie Jeffrey Epstein (apodado “el Lolita Express“) para tratar de acusar a un servidor público de toda la vida como Joe Biden de comportamiento inapropiado hacia los niños.

Pero el libro de jugadas de Trump siempre ha sido proyectar y desviar, acusar a sus rivales de aquello de lo que él mismo es culpable es su modus operandi. Para él, llegar tan bajo en un momento tan temprano de la carrera electoral, habla más sobre su pánico interno y su sensación de debilidad que sobre nada de lo que dice Joe Biden.

Pero también es un recordatorio de que necesitamos prepararnos para una de las campañas de reelección más sucias en la historia de nuestra nación, y que nuestra máxima prioridad debe ser la eliminación de este depredador.